Historia de Nokia: la empresa que se niega a morir

Historia de Nokia: la empresa que se niega a morir

Alejandro Rosales
Alejandro Rosales

TL;DR

  • Nokia tiene 160 años y no nació haciendo teléfonos: empezó como un molino de papel, y luego hizo electricidad, botas de goma y cables.
  • Su superpoder es cambiar de piel: mata lo viejo para saltar a lo nuevo. Así llegó a controlar en torno al 40 % de los móviles del mundo en 2007.
  • La única vez que no cambió a tiempo (se aferró a Symbian frente al iPhone), casi muere: pasó de más de 450 millones de teléfonos al año a apenas unos millones.
  • Hoy construye las redes por las que viaja internet, y Nvidia le ha invertido 1.000 millones para las redes de la IA. Lección: lo que te hizo grande es lo más peligroso a lo que aferrarte.

Historia de Nokia: la empresa que se niega a morir

¿Te acuerdas de tu viejo Nokia, el indestructible, el del juego de la serpiente? Pues esa empresa es mucho más rara de lo que crees.

Para empezar, tiene 160 años: es más vieja que el automóvil, que el cine y que la bombilla. Y no nació haciendo teléfonos. Nació en 1865 como un molino de papel en Finlandia. Luego fabricó electricidad. Luego botas de goma. Y neumáticos. Y cables. Su nombre ni siquiera es un nombre: es un río finlandés.

Vendió papel, botas y ruedas durante más de un siglo. Después conquistó el mundo con los móviles. Luego se pegó el mayor batacazo de la historia de la tecnología. Y ahora mismo, Nvidia —la empresa más valiosa del planeta— le acaba de invertir 1.000 millones de dólares.

Esta no es la historia de una caída. Es algo más raro: la de una empresa que, una y otra vez, se ha negado a morir.

Soy Alejandro Rosales, inversor y divulgador financiero.

Aviso: esto es historia y análisis, no una recomendación de comprar ni de vender ninguna acción.

¿Qué fue Nokia antes de los móviles?

Antes de los móviles, Nokia tuvo cuatro vidas completamente distintas, y esa capacidad de reinventarse es su verdadero secreto.

  • Vida 1: el papel (1865). El ingeniero Fredrik Idestam monta un molino de pasta de papel. ¿Por qué papel? Porque era el internet de su tiempo: la forma en que viajaba la información en la era de la imprenta.
  • Vida 2: la electricidad. La fábrica estaba junto al río Nokia (de ahí el nombre), que le daba energía. De generar su propia energía, pasó a vender electricidad.
  • Vida 3: las botas de goma. A principios del siglo XX, una empresa finlandesa de botas de agua y neumáticos compró Nokia por su electricidad barata. Durante décadas, Nokia fue famosa por sus botas de goma.
  • Vida 4: los cables. Se sumó una empresa de cables de teléfono y telégrafo. Apunta este dato, porque es clave para el final: ya en los años veinte, Nokia estaba en el negocio de conectar a la gente a distancia.

En 1967, esas tres empresas (papel, botas y cables) se fusionaron en la Nokia moderna: un batiburrillo que hacía papel, ruedas, botas, cables, televisores y hasta material militar.

¿Ves lo que pasó en solo cien años? Nokia cambió de piel una y otra vez. Cuando un negocio envejecía, no se aferraba a él llorando: saltaba al siguiente. Nunca fue “una empresa de algo”: fue una empresa que se reinventaba. Recuérdalo, porque en un momento se le va a olvidar. Y casi le cuesta la vida.

¿Cómo se convirtió Nokia en líder mundial de móviles?

Nokia llegó a lo más alto porque en los noventa apostó toda la empresa a una sola cosa: los teléfonos móviles. Llegó un nuevo jefe, Jorma Ollila, miró el batiburrillo (papel, botas, cables, televisores) y tomó la decisión más valiente de su historia: venderlo todo y jugárselo todo al móvil.

En 1992 eso era una locura: el móvil era un ladrillo carísimo que tenían cuatro ejecutivos. Pero Nokia volvió a hacer lo de siempre, matar lo viejo para saltar a lo nuevo, y tenía un as: los países nórdicos habían montado años antes la primera red de móviles moderna del mundo, así que Nokia llevaba años de ventaja.

La apuesta salió redonda. En 1998 se convirtió en la marca de teléfonos más vendida del mundo, con los móviles más fiables y duros (los que se caían y no se rompían). Y en 2007 tocó la cima:

  • Controlaba en torno al 40 % de todos los móviles del planeta. Cuatro de cada diez.
  • Facturaba más de 50.000 millones de euros al año.
  • Fabricó, en un solo año, más de 450 millones de teléfonos.

Para hacerte una idea: Apple acababa de empezar, con apenas un 5 % del mercado. Nokia era el rey absoluto. El problema es lo que viene: en la cima, por primera vez en 140 años, se le olvidó cómo reinventarse.

¿Por qué cayó Nokia?

Nokia cayó porque, por primera vez en su historia, se aferró a lo que la había hecho grande en vez de matarlo. Y lo increíble es que sí vio venir el iPhone: tenía prototipos de pantalla táctil años antes. Sabía hacia dónde iba el mundo.

¿Cuál fue el problema, entonces? Su sistema operativo, Symbian, el cerebro de sus móviles, estaba diseñado para teléfonos de botones, no para pantallas táctiles. Era viejo, y todos dentro de Nokia lo sabían. Pero les daba pánico soltarlo, porque llevaban millones de teléfonos con él. Se pasaron años parcheando lo imparcheable en vez de saltar a lo nuevo. Justo lo contrario de lo que Nokia había hecho durante 140 años.

Y entonces llegó el momento más increíble. En 2011, el nuevo jefe escribió un mensaje interno, que se filtró, comparando a Nokia con un hombre sobre una plataforma petrolífera en llamas: saltar al agua helada o morir quemado. El diagnóstico era perfecto, pero el efecto fue letal: al gritarle al mundo que sus productos actuales estaban muertos, la gente dejó de comprarlos de golpe… y los nuevos, los que iban a salvar a Nokia, todavía no existían. Él mismo empujó su empresa al vacío.

El desplome fue el más rápido que se recuerda: de más de 450 millones de teléfonos en 2007 a apenas unos millones en 2013. Ese año, Nokia vendió su negocio de móviles a Microsoft por unos 5.400 millones de euros (unos 7.200 millones de dólares): alrededor del 2 % de lo que la empresa llegó a valer. El imperio, liquidado.

La empresa que llevaba 140 años matando su pasado para sobrevivir, esta vez se agarró a él. Y ese apego casi la mata. Lo que te hizo grande es lo más peligroso a lo que aferrarte. (Le pasó igual a otro gigante del móvil: la historia de BlackBerry.)

¿Qué hace Nokia ahora?

Nokia hoy no fabrica teléfonos: construye las redes por las que viajan las llamadas y los datos de medio mundo. A diferencia de Kodak o de Blockbuster, Nokia no murió: volvió a cambiar de piel. Y lo curioso es que la piel nueva era, en realidad, una piel vieja.

¿Recuerdas que en los años veinte ya hacía cables para conectar a la gente? Volvió exactamente a eso. Los móviles con logo Nokia que ves hoy en las tiendas no los hace Nokia: los fabrica otra empresa que le alquila la marca. Nokia se dedica a la fontanería invisible de internet: no la ves, pero cada llamada y cada app pasan por equipos como los suyos. Volvió a ser lo que era en 1922, la empresa que conecta al mundo por detrás.

Y hoy esa apuesta tiene un nombre nuevo: inteligencia artificial. La IA necesita redes gigantescas, y quien sabe construirlas desde hace un siglo es Nokia. Por eso Nvidia le ha invertido 1.000 millones de dólares (una participación cercana al 3 %) para desarrollar juntos las redes de la era de la IA, el llamado AI-RAN y el salto hacia el 6G.

Ahora, seamos honestos: no está ganado. Ese negocio de IA todavía es pequeño dentro de Nokia, y compite contra gigantes durísimos como Ericsson y Huawei. Puede salir bien o quedarse a medias. Es una apuesta, no una certeza. Pero la lección de 160 años sí es segura: las empresas no mueren por hacerse viejas, mueren por enamorarse de lo que las hizo ricas. Kodak se enamoró de sus carretes; Blockbuster, de sus tiendas; Nokia estuvo a punto de morir el único año que se enamoró de su Symbian.

Preguntas frecuentes

¿Qué hacía Nokia antes de los teléfonos?

Muchas cosas. Nació en 1865 como un molino de papel en Finlandia y, a lo largo de su historia, fabricó electricidad, botas de goma, neumáticos, cables de teléfono y telégrafo, televisores e incluso material militar. Solo en los años noventa apostó todo por los teléfonos móviles.

¿Por qué fracasó Nokia frente al iPhone?

No por no verlo venir (tenía prototipos táctiles antes que Apple), sino por aferrarse a su sistema operativo Symbian, diseñado para móviles de botones. Se dedicó a parchearlo en vez de saltar a algo nuevo, y para cuando reaccionó, ya había perdido la carrera.

¿Nokia todavía fabrica teléfonos?

No. Nokia vendió su negocio de móviles a Microsoft en 2013. Los teléfonos con marca Nokia que se venden hoy los fabrica otra empresa que licencia el nombre. La Nokia actual se dedica a las redes de telecomunicaciones e infraestructura para operadores.

¿Por qué Nvidia ha invertido en Nokia?

Para desarrollar juntos redes móviles potenciadas con inteligencia artificial (AI-RAN) y acelerar el paso del 5G al 6G. Nvidia invirtió unos 1.000 millones de dólares por una participación cercana al 3 %, apostando por Nokia como socio en la infraestructura de la era de la IA.

Conclusión

Papel, botas de goma, cables, los móviles más vendidos del mundo, el batacazo y las redes de la inteligencia artificial. Todo, la misma empresa. Ciento sesenta años negándose a morir.

La próxima vez que oigas que una empresa “es imparable”, acuérdate de que Nokia lo fue… hasta que se enamoró de su propio éxito. Y la próxima vez que des una por muerta, acuérdate de que las que saben cambiar de piel, vuelven.

Cuando mires una empresa, no te preguntes solo si es buena hoy. Pregúntate: ¿está dispuesta a destruir lo que la hizo grande, antes de que se lo destruyan otros? Las que saben hacerlo viven siglos. Las que no, acaban en un documental.

¿Y tú?

¿Tú tuviste un Nokia? ¿Sí o no? Cuéntamelo en los comentarios. Leo todos, y de los mejores salen los próximos análisis del canal.

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