Cómo gana dinero Amazon (no es vendiendo cosas)

Cómo gana dinero Amazon (no es vendiendo cosas)

Alejandro Rosales
Alejandro Rosales

TL;DR

  • Vender cosas casi no le da dinero a Amazon. Por cada 100 € que factura la tienda, gana en torno a 8. Un margen finísimo.
  • Su negocio de verdad está escondido: AWS (alquilar servidores) es una quinta parte de sus ingresos pero más del 60 % de su beneficio. La tienda es el escaparate; AWS es la caja fuerte.
  • Casi murió: cayó un 94 % en la burbuja puntocom, y quien compró en el pico de 1999 tardó diez años en recuperar su dinero. La mejor empresa, a mal precio, sigue siendo mala inversión.
  • Hoy apuesta 220.000 millones al año por la IA. Aprende a buscar el peaje que una empresa cobra por debajo, no lo que te enseña.

Cómo gana dinero Amazon de verdad

Amazon vende prácticamente de todo: libros, tornillos, comida, televisores, calcetines. Y aquí viene lo que no te imaginas: vender todas esas cosas casi no le da dinero.

Por cada 100 euros que factura en su tienda, gana alrededor de ocho. Una miseria para el gigante que es. Pero Amazon tiene otro negocio, uno que no ves nunca, que no viene dentro de ningún paquete. Y ese negocio invisible gana cinco veces más que la tienda entera.

De eso va este artículo. Porque en Amazon, la tienda es el señuelo. El negocio de verdad está escondido.

Soy Alejandro Rosales, inversor y divulgador financiero. No hace falta que compres en Amazon ni que sepas de tecnología: esto va de entender cómo ganan dinero de verdad las empresas más grandes del mundo. Que casi nunca es como crees.

Aviso: esto es historia y análisis, no una recomendación de comprar ni de vender ninguna acción.

¿Cómo empezó Amazon?

Amazon empezó en 1994 como una librería sin un solo libro en el almacén, montada en un garaje. Su fundador, Jeff Bezos, dejó un trabajo buenísimo en Wall Street al leer que el comercio por internet crecía a un ritmo de 2.300 % al año. Hizo una lista de veinte productos que podría vender online y ganó uno: los libros.

¿Por qué libros? Baratos, los quiere todo el mundo y hay millones de títulos: ninguna tienda física puede tenerlos todos, pero una tienda en internet, sí.

Por poco no se llama Amazon. El primer nombre fue “Cadabra” (por abracadabra), pero por teléfono su abogado entendió “cadáver” (suena casi igual en inglés). Bezos buscó en el diccionario y encontró Amazon: el río más grande del mundo, que sugería escala y ambición, y que además salía el primero en los listados por orden alfabético.

Y aquí está la jugada más lista, la semilla de todo. Amazon no compraba miles de libros para almacenarlos. Esperaba a que tú compraras y, solo entonces, con tu dinero ya en la mano, le compraba el libro a un mayorista y te lo enviaba. Vendía primero, compraba después. Podía ofrecer un millón de títulos sin inmovilizar su propio dinero: trabajaba con el de otros.

Todo desde un garaje, con escritorios hechos de puertas recicladas y reuniones en la cafetería de un Barnes & Noble (la cadena de librerías que iban a destruir). Cuando sus padres le prestaron los ahorros de su jubilación, Bezos les avisó: había un 70 % de probabilidades de perderlo todo. Hoy son multimillonarios.

La genialidad de Amazon nunca fue vender libros. Fue montar un negocio que crecía sin inmovilizar su propio capital.

¿Amazon estuvo cerca de la quiebra?

Sí, en el año 2000 Amazon estuvo a semanas de morir. Salió a bolsa en 1997 y, con la euforia de internet, la acción se disparó. Hasta que estalló la burbuja puntocom: durante años la gente había invertido en cualquier empresa con “internet” en el nombre sin mirar si ganaba dinero, hasta que el mundo se dio cuenta de que la mayoría no valían nada.

A Amazon le pegó de lleno, porque en aquel momento perdía dinero a raudales: solo en 2000 perdió unos 1.400 millones de dólares. La acción cayó un 94 %: de 106 dólares a 6. Y una revista muy respetada, Barron’s, publicó que a Amazon le quedaban diez meses de caja antes de quebrar. La daban por muerta en público, y no era exageración: otras tiendas de internet en las que Amazon había invertido desaparecieron de verdad.

¿Cómo sobrevivió? Por buena gestión y por muchísima suerte de tiempo: había conseguido una gran inyección de dinero justo antes de que estallara la burbuja. Cuestión de semanas.

Pero aquí está la lección más valiosa, y vale oro. Quien compró acciones de Amazon en el pico de 1999 tardó diez años en recuperar su dinero. Una década en números rojos, con la mejor empresa de internet de la historia.

¿Entiendes lo que significa? Que puedes acertar de pleno con la empresa y aun así perder, si pagas un precio demasiado alto. Una empresa buenísima y su acción no son la misma cosa: el precio importa tanto como el negocio. (Le pasó a muchos con la historia de Tesla.)

¿Cómo gana dinero Amazon en realidad?

Amazon gana dinero sobre todo cobrando peaje e infraestructura, no vendiendo productos. Todo arranca de dos decisiones que parecieron una locura.

Decisión 1 (año 2000): abrió su tienda a la competencia. Dejó que otros vendedores, incluso rivales, vendieran dentro de su web. Suena a suicidio, pero es un negocio mucho mejor: cuando vende algo suyo, Amazon compra, almacena y arriesga para ganar un margen finísimo; cuando vende otro, Amazon no arriesga nada y solo cobra comisión, más el almacenaje y el envío. Dejó de ser una tienda para ser un centro comercial que cobra alquiler a todos los locales. Hoy, más del 60 % de lo que se vende en Amazon no es de Amazon.

Decisión 2 (año 2006): AWS. Para su tienda, Amazon había construido una infraestructura de servidores gigantesca. Y se le ocurrió alquilarla a otras empresas. Hoy media internet funciona sobre los servidores de Amazon: cuando ves Netflix, usas la app de tu banco o entras en miles de webs, muchas veces por detrás están los ordenadores de Amazon. Es la fontanería invisible de internet, y Amazon cobra por ella.

El dato que lo cambia todo:

NegocioPeso en ingresosMargen aprox.
Tienda (vender cosas)La mayor parte~8 %
AWS (alquilar servidores)~1 de cada 5 €~40 %

AWS es solo una quinta parte de lo que factura Amazon, pero genera más del 60 % de todo su beneficio. Alquilar servidores deja cinco veces más margen que vender cosas. La tienda es el escaparate bonito; AWS es la caja fuerte.

Y hay un tercer negocio silencioso: la publicidad. Cuando buscas algo en Amazon, los primeros productos ponen “patrocinado”: las marcas pagan por salir arriba. Es un negocio de casi 20.000 millones cada trimestre, y casi todo beneficio.

Lo que ves de una empresa casi nunca es de donde saca el dinero. Amazon te enseña una tienda, pero se forra siendo el peaje y la infraestructura por los que pasa medio internet.

¿Qué está haciendo Amazon ahora?

Amazon está haciendo la mayor apuesta de su historia: convertir la inteligencia artificial en su próximo AWS. Un detalle lo dice todo: en 2021 Bezos dejó de dirigir la empresa y puso al frente a Andy Jassy, el hombre que inventó AWS. El creador del negocio invisible dirige ahora la compañía entera.

¿La apuesta? Amazon va a gastar, en un solo año, alrededor de 220.000 millones de dólares, la mayoría en centros de datos para IA. Están convencidos de que la IA es el próximo negocio invisible que lo cambie todo, la apuesta que domina hoy las megatendencias de inversión a largo plazo.

Pero aquí va un detalle que separa a quien sabe leer una empresa del que se traga el titular. En un trimestre reciente, Amazon anunció un beneficio récord: unos 62.000 millones. Los titulares se volvieron locos. El problema: más de 53.000 de esos millones no venían de vender nada, ni de la nube. Eran una ganancia de papel, una revalorización contable de su participación en Anthropic, la empresa de inteligencia artificial creadora del asistente Claude, en la que Amazon ha invertido.

Con transparencia total: esos 53.000 millones no son dinero que haya entrado en caja. El negocio real de Amazon ganó muchísimo menos ese trimestre. El titular decía una cosa; los números de verdad, otra.

¿Es buena idea gastar 220.000 millones en IA? La bolsa se parte en dos:

OptimistasCautos
Amazon ya acertó una vez con AWS; la IA le dará años de crecimientoEl gasto brutal ha dejado su caja en números rojos
AWS vuelve a acelerar con fuerzaEn la nube, Google y Microsoft crecen ahora más rápido que AWS

¿Mi postura honesta? No te voy a decir si comprar o no. Pero sí esto: Amazon ya demostró una vez que sabe convertir su propia fontanería en el negocio del siglo. Ahora apuesta a repetirlo con la IA. Quizá acierte; quizá esté pagando de más por un futuro que tarde en llegar.

Las mejores empresas del mundo casi nunca ganan dinero con lo que te enseñan. Ganan con el peaje que cobran por debajo.

Preguntas frecuentes

¿De qué gana dinero Amazon en realidad?

Sobre todo de AWS (alquilar servidores en la nube) y de la publicidad, no de vender productos. La tienda deja un margen de alrededor del 8 %, mientras que AWS, con cerca de una quinta parte de los ingresos, genera más del 60 % del beneficio total de la empresa.

¿Qué es AWS y por qué es tan importante?

AWS (Amazon Web Services) es el negocio de alquiler de servidores e infraestructura en la nube de Amazon. Buena parte de internet funciona sobre él: apps, webs y servicios que usas a diario. Es su negocio de más margen y su principal fuente de beneficios.

¿Por qué el 60 % de las ventas de Amazon no son de Amazon?

Porque en el año 2000 Amazon abrió su web a vendedores externos. En lugar de comprar y arriesgar stock, cobra una comisión por cada venta ajena más el almacenaje y el envío. Se convirtió en un “centro comercial” que cobra alquiler, un negocio más rentable que vender directamente.

¿Es buena inversión comprar acciones de una gran empresa como Amazon?

Depende del precio que pagues, no solo de lo buena que sea la empresa. La historia de Amazon lo demuestra: quien compró en el pico de 1999 tardó una década en recuperar su dinero pese a acertar con la empresa. El precio importa tanto como el negocio.

Conclusión

Una librería sin libros, en un garaje, con escritorios hechos de puertas. Que estuvo a punto de llamarse “cadáver”. Que cayó un 94 % y la dieron por muerta. Y que hoy es un gigante, pero no por lo que todos creen.

La próxima vez que te llegue un paquete de Amazon, míralo un segundo y acuérdate: esa cajita es el señuelo. El negocio de verdad son unos servidores invisibles por los que pasa medio internet, y una publicidad que ni ves.

Porque invertir bien no va de mirar lo que una empresa te enseña. Va de encontrar el peaje que cobra cuando nadie mira.

¿Y tú?

¿Comprarías acciones de Amazon hoy? ¿Sí o no? Y si quieres, por qué. Cuéntamelo en los comentarios. Leo todos, y de los mejores salen los próximos análisis del canal.

Artículos relacionados