La historia de BlackBerry: auge, caída y regreso
TL;DR
- BlackBerry tuvo 80 millones de usuarios y un negocio que parecía imposible de tumbar. En cinco años, sus ventas cayeron más de un 95 %.
- No la mató un rival que hiciera un teléfono mejor. La mató Apple, que cambió las reglas: vendió una plataforma, no un producto.
- BlackBerry no murió. Su software (QNX) va hoy dentro de 275 millones de coches, y en 2026 la empresa volvió a ganar dinero.
- Tres lecciones para tu cartera: ningún foso es para siempre, una plataforma casi siempre gana a un producto y lo aburrido a veces vale más que lo brillante.
La historia de BlackBerry: auge, caída y regreso
Esta empresa tuvo 80 millones de usuarios. El presidente de Estados Unidos usaba sus teléfonos. El 90 % de las grandes empresas del mundo, también.
Y en apenas cinco años, sus ventas cayeron más de un 95 %.
Ya sabes quién es: BlackBerry. Y seguramente crees que esta es la historia de cómo murió.
No lo es. Porque BlackBerry no murió. Ahora mismo, mientras lees esto, hay una parte de BlackBerry dentro de tu coche. O del próximo que te compres. No en tu bolsillo: en tu salpicadero.
Soy Alejandro Rosales, inversor y divulgador financiero. Y esta no es solo la historia de una caída. Es un manual de por qué las empresas que parecen invencibles no lo son, y de cómo se reconoce eso a tiempo.
Aviso: este artículo es análisis e historia empresarial, no una recomendación de compra ni de venta de ninguna acción.
¿Qué fue BlackBerry y por qué dominó el mundo?
BlackBerry dominó porque resolvió un problema que en los años 2000 era una pesadilla: el correo en el móvil. Inventó el correo que te llegaba solo, al instante y cifrado. Para un banco, un gobierno o un ejecutivo, eso no era comodidad: era una necesidad.
El principio fue humilde. En 1984, en Canadá, dos amigos montaron una empresa de electrónica encima de una tienda de bagels, con unos 15.000 dólares que les prestaron los padres de uno de ellos. Su primer gran contrato no tuvo nada que ver con teléfonos: eran luces para fábricas de General Motors. Incluso ganaron un Oscar técnico (1998) por una máquina que leía códigos de barras en el cine.
Eso te dice qué eran: ingenieros obsesionados con resolver problemas.
Pero lo genial no fue el invento. Fue cómo ganaban dinero con él. Y esto es la clave de toda la historia.
BlackBerry no te vendía el teléfono una vez. Cobraba un peaje: unos 10 dólares al mes, por cada usuario, solo por mover sus datos por su red segura.
Piénsalo: 80 millones de personas pagando todos los meses, para siempre. Unos 2.000 millones de beneficio al año, casi limpio. Como tener una autopista por la que pasan 80 millones de coches al mes y cobrar en cada uno.
Cuando una empresa tiene un peaje así, parece una máquina de imprimir billetes imposible de parar. Graba esa sensación. Porque es exactamente lo que pensaba todo el mundo justo antes de lo que vino después.
¿Por qué cayó BlackBerry?
BlackBerry cayó porque no vio venir un cambio de reglas. El 29 de junio de 2007, Apple presentó el iPhone: sin teclado, solo una pantalla de cristal. Y BlackBerry se rió. Tenía argumentos que sonaban sensatos… y que, al principio, eran ciertos.
“Sin teclado físico nadie escribirá un correo en serio.” “Esa pantalla no aguanta la batería.” “Las empresas quieren seguridad, no jueguecitos.”
El problema: eran las respuestas correctas a la pregunta equivocada. BlackBerry seguía compitiendo por hacer el mejor teléfono. Y Jobs no había hecho un teléfono mejor. Había hecho otra cosa.
Aquí está la lección más importante de toda la historia:
| BlackBerry | Apple | |
|---|---|---|
| Qué vendía | Un producto: el mejor aparato para el correo | Una plataforma: una tienda donde otros creaban apps |
| Quién aportaba valor | Solo la empresa | Miles de desarrolladores ajenos, gratis |
| ¿Se puede copiar? | Sí, un producto se copia | No, una plataforma con millones de usuarios, no |
La analogía: BlackBerry vendía el mejor martillo del mundo. Apple regalaba una caja de herramientas a la que cualquiera podía añadir piezas nuevas, para siempre.
Cuando BlackBerry quiso reaccionar, ya era tarde. Abrió su tienda de aplicaciones en 2009 con 2.000 apps. El iPhone ya tenía 65.000. La partida estaba perdida antes de empezar.
Y llegó el desplome:
- 2011: casi 20.000 millones en ventas. La cima.
- 2014: 6.800 millones, con pérdidas de casi 6.000 ese año.
- 2016: fuera del negocio de los móviles, para siempre.
El golpe final fue al corazón: aquel peaje de 2.000 millones al año se evaporó. Las operadoras dejaron de pagarlo. La máquina de imprimir billetes se apagó.
El peligro casi nunca viene del rival que hace lo mismo un poco mejor. Viene del que cambia las reglas del juego mientras tú sigues jugando con las viejas. Es el mismo patrón que ya vimos en el error de Kodak: tenía la cámara digital inventada en su propio laboratorio y siguió defendiendo el carrete.
¿BlackBerry todavía existe hoy?
Sí, BlackBerry existe y en 2026 volvió a ganar dinero, aunque ya no fabrica teléfonos. En 2013 llegó un nuevo director, John Chen, y tomó una decisión que parecía una locura: dejar de fabricar móviles. En 2016, cero teléfonos. Sonaba a rendición. Era soltar el ancla que la hundía.
Porque BlackBerry se guardaba una carta. En 2010, en plena cima, había comprado una empresa pequeña y aburridísima llamada QNX: un sistema operativo para máquinas. Nadie le dio importancia.
Esa compra aburrida es lo que hoy la mantiene viva. QNX está dentro de 275 millones de coches en todo el mundo: controla la pantalla del salpicadero, los sistemas de seguridad, los asistentes de conducción. Por cada coche fabricado con su sistema, BlackBerry cobra una pequeña comisión. ¿Te suena? Es su viejo truco: un peaje. Pero sobre ruedas.
Ahora, honestidad, porque esto no es un cuento de hadas. La reinvención fue real, pero lenta y con tropiezos. Tardó más de diez años. Y hubo errores caros: compró una empresa de ciberseguridad, Cylance, por 1.400 millones, y años después la vendió por unos 160. Más de mil millones perdidos en una sola apuesta.
No es una empresa perfecta ni una historia redonda. Es mucho más pequeña que antes: 549 millones de dólares de ingresos en todo el año, cuando en su cima facturaba casi 20.000. Pero en su año fiscal 2026 volvió a lo esencial: ganar dinero, con un beneficio neto de 53,2 millones de dólares frente a unas pérdidas de 79 millones el año anterior. Y de esos ingresos, 268 millones vienen de QNX: casi la mitad de la empresa es hoy el negocio que nadie miraba.
A veces, lo que salva a una empresa no es su producto estrella. Es ese activo aburrido que compró casi por casualidad y que casi nadie supo ver.
¿Qué lecciones de inversión deja la historia de BlackBerry?
La historia de BlackBerry deja tres lecciones que sirven para cualquier empresa en la que pienses invertir:
- Ningún foso es para siempre. El peaje de BlackBerry parecía imposible de tumbar y se evaporó. Cada vez que oigas “esta empresa es imparable, domina su sector”, hazte una sola pregunta: ¿qué la mataría? Si no se te ocurre nada, no es que sea invencible; es que no estás mirando lo suficientemente bien. Y no es un caso aislado: iRobot creó una categoría entera y acabó en bancarrota por exactamente lo mismo.
- Una plataforma casi siempre le gana a un producto. BlackBerry tenía el mejor producto; Apple, la mejor plataforma. Es la razón exacta por la que hoy valen tanto las grandes tecnológicas: no venden un aparato, venden un sitio del que es dificilísimo salir. Pregúntate siempre: ¿esto es un martillo, o una caja de herramientas donde otros construyen?
- Lo aburrido a veces vale más que lo brillante. El móvil glamuroso murió; el software gris resucitó la empresa. En bolsa pasa igual: la compañía de portada muchas veces te arruina, y la aburrida es la que compone tu dinero década tras década, como pasa con el interés compuesto.
Preguntas frecuentes
¿Por qué fracasó BlackBerry frente al iPhone?
Porque compitió por tener el mejor teléfono cuando Apple había cambiado el juego. El iPhone no era solo un móvil: era una plataforma con una tienda de aplicaciones donde miles de empresas ajenas aportaban valor. BlackBerry vendía un producto cerrado y no pudo igualar ese efecto de red.
¿BlackBerry sigue fabricando teléfonos?
No. BlackBerry dejó de fabricar móviles en 2016. Hoy es una empresa de software: su división QNX crea sistemas para coches y máquinas, y también tiene un negocio de ciberseguridad y comunicaciones seguras. Su nombre ya no está en ningún teléfono.
¿Qué es QNX y por qué es tan importante para BlackBerry?
QNX es un sistema operativo en tiempo real que BlackBerry compró en 2010. Se usa en tareas críticas de automóviles, dispositivos médicos, robótica e industria. Hoy está en más de 275 millones de vehículos y aporta cerca de la mitad de los ingresos de la empresa.
¿Volvió a ser rentable BlackBerry?
Sí. En su año fiscal 2026 BlackBerry ganó 53,2 millones de dólares, frente a unas pérdidas de 79 millones el año anterior, impulsada sobre todo por QNX y por su backlog de contratos en automoción. Es una empresa mucho más pequeña que en su época dorada, pero de nuevo con beneficios.
Conclusión
BlackBerry es tres cosas a la vez, en la misma empresa: reyes del mundo, cadáver en la portada y, hoy, tecnología silenciosa dentro de tu coche.
De ahí las dos ideas que quiero que te lleves. Un aviso: nada es para siempre, y el negocio más dominante puede evaporarse mientras todos lo dan por invencible. Y una esperanza: casi nada está muerto del todo si sabe reinventarse donde nadie mira.
La próxima vez que alguien diga “esta empresa es imparable”, acuérdate de los 80 millones de personas que pensaban justo eso, con su BlackBerry en la mano, en 2011.
¿Y tú?
¿Comprarías acciones de la BlackBerry de hoy, la de los coches? Sí o no, y por qué. Cuéntamelo en los comentarios. Leo todos, y de los mejores salen los próximos análisis del canal.


